28 de junio de 2014 - Estadio Maracaná, Río de Janeiro
En un duelo muy cerrado, James Rodríguez abrió el marcador con una obra de arte. En el minuto 28, controló de pecho un pase aéreo fuera del área y, sin dejarla caer, sacó un zurdazo espectacular que se estrelló en el travesaño y entró.
Fue tan impresionante que recibió la ovación del mundo entero, y más tarde ese gol fue premiado con el Premio Puskás al mejor gol del año.
“Cuando vi que venía el balón, solo pensé en pegarle con el alma. Y entró de maravilla.”